lunes, 8 de marzo de 2010

Nuevos Kyu.

De regreso del seminario con J.J Plasencia que me ha ocupado la totalidad del fin de semana, y del cual considero que ha sido una de las mejores ideas que he tenido, regreso a la normalidad con algo de trabajo acumulado, e-mail que contestar, y mucha documentación que organizar.

Como en la anterior ocasión, he seguido los exámenes de nuestros representantes en la distancia, aunque esta vez la distancia haya sido menor.

A pesar de no haber visto el trabajo de Javi y Fernando en el Honbu Dojo, y aunque, como siempre, ellos afirmen tener la sensación de haber podido hacerlo mejor, me encuentro satisfecho y contento con lo acontecido, pues considero que ha existido un verdadero esfuerzo personal desde el último examen y un compromiso con el grupo que, a mi modo de ver, hacen que el resultado sea como siempre secundario, para mí una anécdota, y prime la trayectoria, el trabajo y el espíritu demostrado durante el camino.

Por supuesto, hay correcciones que asimilar y cosas que mejorar, pero como en cualquier arte esto es parte del aprendizaje y de la mejora, un camino de superación y búsqueda que no tiene fin, y que debe ir desarrollándose durante toda la vida. Es lógico pensar, pues, que habrá tiempo para pulir detalles.

Por otro lado, aprovecho para agradecer a nuestro amigo Víctor el detalle que a partir de hoy lucirá como cabecera del Blog, una iniciativa suya que me ha alegrado ver esta mañana mientras leía el correo.

Para finalizar, quería aprovechar el espacio que nos brinda la red para mandar mucha energía y ánimos a la gente de Chile en general, y particularmente a nuestros hermanos de la Uechi-ryu Shubukai Internacional de este país, en estos difíciles momentos que les ha tocado vivir.

Ánimo y Fuerza Chile.

domingo, 28 de febrero de 2010

Uechi-ryu contra la violencia machista

Por tercer año consecutivo, el Ayuntamiento del municipio de L’Eliana oferta un curso, de Defensa Personal, para todas aquellas mujeres que deseen participar.

El curso se encuentra enmarcado dentro de las actividades ofertadas para el “Día de la dona”, ocho de marzo, y se desarrollará durante tres meses.

En el mismo, que nació como una propuesta e iniciativa personal en 2008 y que agradó a los responsables de área, y más tarde a las alumnas participantes, el grupo tendrá la oportunidad de iniciarse en los contenidos más básicos del Uechi-ryu, centrándose en el desarrollo del Hojo Undou y sus aplicaciones, así como en diferentes premisas de autoprotección, basadas en las experiencias acumuladas en una década de servicio público.

Siempre he pensado que el Karate debe trascender, e ir más allá de los intereses individuales, para convertirse en un medio de mejora para la sociedad y las personas que nos rodean. Así, el karateka, no solo ha de alcanzar el dominio técnico dentro del Dojo si no, además, servir de guía y referencia para aquellos que le observan, y ser capaz de dar el uso más correcto a su arte, aún en las situaciones más difíciles.

Considero que el estilo de la familia Uechi es un estilo efectivo y muy poco adulterado, por lo que cumple sobremanera los objetivos requeridos para el curso. Sus técnicas con pequeñas superficies, el conocimiento del cuerpo y de las zonas vulnerables, y la naturalidad en las ejecuciones, lo hacen cien por cien adaptable a las necesidades defensivas de este colectivo. Por supuesto, se necesitará de un arduo trabajo y de la práctica constante, y la visión que se trata de dar al grupo no es más que una iniciación y aproximación al estilo, cobrando mayor importancia las antes citadas premisas de autoprotección, minimización, evasión y evitación del riesgo.

Por último, me gustaría cerrar la entrada con unas palabras que leí de niño y que aún hoy no he olvidado, pues describen perfectamente la filosofía del curso y la actitud que trato de inculcar siempre junto a la técnica:

“ El gato es una pequeña fiera, fuerte y hábil, gran cazador de ratones, que por su debilidad son su presa favorita. Pero empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato”.

En la imagen superior: Mª Ángeles Martínez, Sempai del Honbu Dojo, ejecuta Kata en la última clase conjunta.


jueves, 18 de febrero de 2010

Una de alpinismo

Después de todo el esfuerzo, me vi obligado a quedarme en Valencia y posponer el viaje al Honbu Dojo. Aunque me molesta profundamente, intento ver el lado bueno y leer el mensaje del cuerpo como una llamada a bajar el ritmo, los dos días en cama me han permitido descansar, y ayer retomaba el entrenamiento y las clases perfectamente recuperado.

Propio de sus movimientos cíclicos, la vida pasa de poner cien obstáculos en un minuto, a ofrecer un placentero camino, y así, esta semana se inicia completamente diferente a la última y con muy buenas noticias. Como siempre, primero finalizar y dejar todo claro y luego contarlo, más información muy pronto.

Estos días, hacía recuento de las muchas conversaciones que voy teniendo en el tiempo con diferentes amigos y practicantes de un estilo u otro. Al final, su interés acaba centrándose siempre en unos cuantos asuntos que, aunque seguramente son solo la imagen externa y distorsionada de nuestro estilo, suelen acaparar la principal atención.

En la mayoría de los casos, y tras ver en primera persona algunos de estos aspectos, interviene el instinto natural en primer lugar, y posteriormente el aprendizaje social, así como la interacción y búsqueda de respuestas en otros, que nos llevan a mi parecer a un exceso de autoprotección, física y psicológica.

Discrepo completamente, como en muchos otros aspectos de la vida, con la mayoría de mis contertulios, ya digo que generalmente amigos que conservo del camino, y con los cuales el respeto mutuo está fundamentado en el sudor conjunto, en muchas ocasiones, y esto hace años, como rivales en el tapiz.

Tengo la fea costumbre de no creerme como un borrego lo que “dice la masa”, y más cuando lo que se habla es de oídas pero transmitido en primera persona. Demasiadas cosas protegen hoy en día a los farsantes y vendedores de humo, y pienso que en otra época la mentira en las artes marciales tenía las patas más cortas que hoy.

Intentó que mi querido y muy humilde Dojo, no sucumba a estas cosas, y esta es la principal razón por la que nuestra puerta siempre ha estado abierta a los practicantes de Shito-ryu, Kyokushinkai, o Shotokan que han tenido la cortesía de visitarnos. No hay nada más transparente en las artes marciales que el entrenamiento conjunto, en el Karate de verdad cada uno sabe quien es. Aquí pasa como en las calles, que hay poco sitio para esconderse, y siendo un poco observador hasta la mirada te delata.

Pensaba no hace mucho, como he dicho antes, en la comparación que algún maestro hacía entre el Karate y una montaña que escalar, en la que nunca se llegaba a la cima. Yo también pienso que el Karate es como una montaña, y que muchos saben lo que hay en las grandes alturas, porque ven como escalan otros. Pero es el instinto de autodefensa y lo que dice la masa, lo que hace más fácil continuar muchos años, practicando senderismo en bajas altitudes. Es más fácil pasear por los caminos viendo las flores que crecen a mil metros y comentar que arriba hace mucho frío, que las rodillas del alpinista de élite quedarán mermadas, y que es posible que pierda alguna falange, o que tenga otros daños irreparables en su salud.

Entiendo esta posición porque la considero natural, pero yo hace años que decidí subir hasta donde me sea posible, que no hago caso de los médicos que desaconsejan el deporte al mínimo dolor mientras se fuman un cigarrillo, que me gusta que me duela el cuerpo porque me hace sentir vivo, y que si tengo la oportunidad de un último deseo no me importaría morir a ocho mil metros, pero que sería incluso mejor morir simplemente escalando.

Repito que otras posiciones me parecen muy respetables, ... todas menos la de aquellos que hablan como si hubieran estado allá donde decía Lopsang Rampa que vivía el Yeti, cuando ni siquiera han salido nunca a pasear por el campo. Y vuelvo a lo de antes, practicamos Karate, y en este mundo como en otros campos, al final nos conocemos todos. Multitud de actos y hechos escriben nuestra historia como la de un libro.

Tigre de Metal.

Finalmente, es posible que los últimos impedimentos se solucionen mañana por la mañana, y pueda realizar el viaje al Honbu Dojo como era mi deseo. A las ganas, hay que añadirles los imprescindibles medios de transporte y, si todo va bien, este aspecto quedará solucionado no más tarde de las 12:00h.

En lo que respecta a estos últimos días, parece que el Shibu Dojo se ha animado y he podido contar con la presencia de los más asiduos, hecho que enriquece directamente la práctica.

En los trabajos, más y más técnica base y mucho hincapié en los requerimientos para el próximo examen del mes de marzo. Sanchin, Kitae, Hojo Undou, Kanshiwa, Bunkai, y Kyu Kumite, ocupan la totalidad de las clases y estoy dejando muy poco margen para otros contenidos técnicos.

Como anécdota, ayer nos visitaba un viejo amigo y compañero de práctica, que me había manifestado su interés por conocer nuestro estilo. Podría escribir mucho a este respecto, pero prefiero que sean sus palabras y no las mías las que recreen los momentos vividos:

No hace mucho, leía las predicciones del calendario Hsia para la entrada del nuevo año del Tigre, y hablaba de lo que nos depararía mientras lo celebraba con mi amigo Jinhai y su familia. Año de conflictos, “muy malo para casarse”. Seguramente también complicado para el grupo según hablo con los alumnos. De todos modos, es en estos tiempos en los que debe prevalecer nuestro espíritu, no vamos a olvidar que el Tigre es uno de los tres animales de nuestro estilo.

A los que están aquí, a los que recibirán la visita de un tigrecito en breve, y a los que practican el Hojo Undou en la habitación de su Hotel en Nigeria, “mirada feroz y manos ágiles”, nadie dijo que esto fuera fácil.

jueves, 28 de enero de 2010

Curso de utensilios tradicionales en Madrid

Quería aprovechar esta última entrada para recomendar un evento que me parece más que interesante, y que se celebrará en la sede de la Federación Madrileña de Karate el catorce de febrero, en horario de diez a doce y media de la mañana.

Este día, José Cifuentes García, instructor de Uechi-ryu en Madrid, impartirá un curso sobre “Entrenamiento con Utensilios Tradicionales de Okinawa”, aspecto del Karate del que es un apasionado estudioso y practicante, siendo una prueba de ello la importante reconstrucción y recopilación de utensilios que atesora en su Dojo.

Más allá de la apariencia y forma exterior del trabajo con estos utensilios, existe un trabajo que podríamos llamar interno, que lo diferencia de un mero ejercicio físico con pesas, y busca dotar al practicante de las características particulares que requiera su estilo. Es por esto que, aunque en muchas ocasiones se obvie, diferentes estilos tienen diferentes ejercicios y formas de entrenar con cada utensilio, y algunos de ellos son históricamente aportación exclusiva de alguna escuela en particular, como podría ser el Kongoken, que Chojun Miyagi incluyó en el Goju-ryu tras observar la practica de los luchadores en Hawai.

En otros casos, por el contrario, no hay que ir más allá, y el utensilio que se utilizaba no era más que lo que se tenía a mano en cada caso. En este aspecto, el ingenio de cada persona podría llevar a innumerables objetos para el uso deseado.

Sea del modo que sea, el Kigu Hojo Undou es un rico legado, que nos llega desde las más profundas raíces del Karate, y a mi juicio un entrenamiento indispensable en la búsqueda del fortalecimiento corporal y la efectividad técnica.

Como he dicho, un curso altamente recomendado.


En la imagen: Javi, Sempai de nuestro Dojo, muestra la ejecución de Sanchin, con unos improvisados Chisi a partir de dos mancuernas.

viernes, 22 de enero de 2010

Subiendo la cuesta

Durante esta semana, la afluencia a las clases ha continuado en la misma tónica que el resto del mes. Es enero y parece que la cuesta ha llegado a todos los ámbitos.

Aún así, el ritmo de las clases no cesa, y he cumplido los objetivos que tenía previstos. El hecho de haber pocos alumnos en el Dojo ha permitido dedicar más tiempo a las correcciones de forma individualizada, y he dedicado las mismas a pulir el Hojo Undou, Sanchin, y Kata dependiendo del nivel de cada alumno, junto con Kyu Kumite y Bunkai.

Respecto a la preparación física, tal y como anunciaba en una entrada anterior, voy tratando de hacerla más específica teniendo en cuenta las necesidades del estilo, y todos los ejercicios, muchos de ellos con la ayuda de un compañero, se destinan a ir formando el “cuerpo Uechi”.

Por otro lado, también en la parte de la sesión dedicada al acondicionamiento corporal, hemos trabajado como parte del Kigu Hojo Undou con el Makiage Kigu, además de los habituales lastres, pues era mi deseo ir incrementando el poder del agarre indispensable en nuestro estilo.

Sin duda, los alumnos han podido sentir los efectos de este utensilio tradicional casi al instante, y tendrán tiempo en adelante para cogerle el debido “cariño”.

Por mi parte, y haciendo una valoración general de la semana, estoy muy satisfecho, ya que he podido organizar todas las jornadas para cumplir estrictamente con el entrenamiento que me había planificado.

Circuitos multiejercicios, Kigu Hojo Undou, flexibilidad, y ejercicios de carrera en cuestas y escaleras, organizados según el día de la semana; con Sanchin, Makiwara, y entrenamiento especial de Kata cada día, han formado parte de mi entrenamiento individual, además de lo desarrollado durante las clases.

Hoy, mientras me ejercitaba en las escaleras del parque, no había nadie transitando el lugar. Más tarde, practicando en el Dojo, vacío totalmente. Realmente, estoy seguro de que el Karate es algo muy personal e íntimo, y que es más fácil practicarlo tal y como se siente que transmitir eso mismo a los demás. Necesito muy poco para sentirme bien, algo de tiempo y un pequeño espacio donde practicar.

sábado, 16 de enero de 2010

Algunos votos para el resto del año


A pesar de no haberse incorporado todavía todos los integrantes del Dojo, ya estamos funcionando regularmente y esta semana ha servido como primera toma de contacto después de las fiestas. Además, hemos recibido la visita de David, practicante de Shito-ryu, que deseaba conocer de cerca nuestra estilo y con el que ha sido un placer compartir entrenamiento ya que, en mi opinión, siempre es enriquecedor entrenar con otros Karateka, pertenezcan a la escuela que pertenezcan.

Así, pese a desarrollarse la clase del miércoles con una todavía escasa representación, creo que fue verdaderamente de su agrado, y pudo apreciar al menos los elementos más básicos de nuestro sistema.

Por otro lado, se ha publicado el calendario anual de nuestra asociación, y puede consultarse en el siguiente enlace: www.traditionaluechi-ryu.com/actividades.html

Además de éste, ya oficial, nuestro Dojo tiene planificados como ocurrió el pasado año diferentes eventos, como la colaboración contra la violencia de género en el curso específico para mujeres que se estudia ofertar por tercer año consecutivo por la Administración competente, la posible continuidad en la formación en técnicas de reducción y control policial a los funcionarios de Policía Local, la reunión estival de miembros de nuestro Shibu Dojo, y alguna otra que prefiero reservar puesto que conlleva diversas gestiones en las que todavía estoy trabajando, y es pronto para poder afirmarlo de forma rotunda.

Como novedad también, y esto sí puede decirse, hace tiempo que planifico la colaboración con mi buen amigo Miguel Esteban, experimentado escolta formado en la escuela israelí, en el apartado dedicado a la confrontación cuerpo a cuerpo de uno de sus cursos de Protección de Personalidades, y solo es cuestión de cuadrar fechas, aunque muchas veces esto es lo más complicado, debido en parte a la disponibilidad de los responsables de la Entidad con los que se debe llegar a un acuerdo. De cualquier modo, es un orgullo que Miguel se haya fijado en mí para sus objetivos dentro del curso, así que pondremos el máximo interés en la colaboración.

De momento, estos son algunos de nuestros propósitos respecto al calendario de actividades del resto del año aunque, como se cita en el Hagakure: “Hay que avanzar como el gusano, poco a poco. También los Dioses y los Budas empezaron con un voto”


*En la imagen superior: uno de los seminarios impartidos por Yasushi Kuno Shihan en la sede de la Federación Madrileña de Karate. En el mismo se dieron cita practicantes de estilos tan diversos como Goju-ryu, Shito-ryu, Shotokan, Shotokai, y por supuesto Uechi-ryu.